He estado alejado de mis blogs por mucha carga de trabajo. Regreso ahora de forma habitual para ir contestando a vuestros comentarios antiguos de otras entradas, uno a uno, como siempre hago, además de visitar vuestros blogs. Pero creo que hay un tema prioritario que nos incumbe a todos: El terremoto en Japón.
Oremos por nuestros hermanos japoneses. Muchas veces queremos buscar explicaciones a estos desastres, indagamos y elucubramos acerca de los “porqués”. Pero en estos trágicos momentos solamente oremos, estemos unidos clamando por las familias japonesas. Debemos orar por todos los afectados, por los supervivientes que sufren esta tragedia de tal envergadura. Una oración común, ya seas cristiano, budista, musulmán, agnóstico o ateo. No se trata de que tengas que “creer para orar”, se trata de “orar para sentir la compasión en nuestro Ser”. Desde el corazón pidamos para todos ellos consuelo y paz. Y ayudemos también, desde nuestras posibilidades, con cualquier aportación económica. Es un deber moral, como seres humanos unidos en el dolor de un pueblo. Meditemos sobre esta tragedia, para hacernos más humildes, más solidarios y mejores personas: ¡Japón somos todos!
El siguiente organismo ha comenzado a aceptar donativos destinados para la ayuda a las áreas damnificadas por el terremoto y tsunami de la región de Tohoku y costa del Pacífico ocurrido el pasado 11 de marzo.
Cruz Roja Española: http://www.cruzroja.es/pls/portal30/portal.donante.donativo







3 comentarios:
Hola, tienes mucha razon en todo lo que dices, yo con mi corazon, mis oraciones apoyo a Japon, y me uno a tu peticion.
Tambien necesitan donativos, la cruz roja es un organismo que funciona muy bien en este tipo de cosas, ademas es apolitico, nadie les dice donde gastar el dinero, lo hacen donde ellos creen mas necesario.
Por supuesto yo doy mi donativo, hay crisis para todos, pero ellos tienen una catastrofe, y lo necsitan mas que nosotros.
JAPON ANIMO........
Una abrazo.
Mi admiradisimno Javier,
Me uno a tu cruzada. Precisamente en mi nuevo post hablo de la tragedia inicial y de la posterior con motivo de la radioactividad.
Te dejo mi abrazo fraternal.
Gracias Ricardo y Luzy.
Un fuerte abrazo.
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